Derecho a la educación no es solo infancia y escuela.

Derecho a la educación» evoca generalmente infancia, escuela, acceso, gratuidad. Esta es una visión estrecha y atrasada del derecho a la educación, que viene siendo reconsiderada por los propios organismos de Naciones Unidas.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, se refirió al derecho a la educación no como un derecho de niños y niñas sino de «toda persona». Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) Artículo 26. Toda persona tiene derecho a la educación.

La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos. No se mencionó solo la escuela y la educación primaria (educación elemental, definida como obligatoria). Se mencionó también la educación técnica y profesional, así como la educación superior, esta última accesible «en función de los méritos respectivos». Se estableció la gratuidad de la educación «al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental». En cuanto a los objetivos de la educación, el objetivo abarcador fue «el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respecto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales». Se consideró el derecho de los padres de familia a escoger el tipo de educación que desean dar a sus hijos.

Varias décadas han pasado desde la aprobación de esta Declaración, mucho ha cambiado el mundo desde entonces y mucho ha avanzado, conceptual y prácticamente, la educación, así como la comprensión de cómo funciona el cerebro humano y cómo opera el aprendizaje en diversas edades y ámbitos. El mundo virtual se agregó como un nuevo espacio y una nueva herramienta de (auto)educación y (auto)aprendizaje.

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