El agua escasea desde hace 2 años

Hay ocasiones en que Javier Cantos madruga. Lo hace con la intención de captar agua para regar sus sembríos de badea y papaya.

En el frío y la oscuridad de las 4 de la madrugada, llega hasta el canal de riego de la  margen izquierda, coloca un tape de madera, represa el líquido e instala sus bombas de impulsión con las mangueras y así obtiene el agua para regar sus cultivos. Si no aplica esta técnica, sus papayas y badeas se mueren, indicó.Otros agricultores hacen los mismo. En realidad quienes desean cosechar durante el verano en las zonas de El Cady, Colón, Estancia Vieja, El Naranjo o El Limón  deben “pelear” por la poca agua que corre por el único canal de riego de estas comunidades.Este río artificial, que tiene 15 kilómetros de recorrido, fue creado para llevar agua y fortalecer la agricultura de estos valles planos, muy productivos, dijo Jacobo Alcívar.Sin embargo, señaló que el canal en verano no tiene líquido y eso afecta a cientos de agricultores que no se animan a cultivar, pues si no hay agua en ese cauce las siembras fracasan, comentó.Los agricultores reclaman porque esos canales deberían tener agua, la cual viene desde la represa Poza Honda y en Santa Ana hay una variante que envía el líquido. Recordaron que así fue desde el 2007, pero en el 2017 el sifón que cumplía esa labor se destruyó y desde entonces no reciben agua normalmente, y la que entregan, por medio de un sistema emergente, no alcanza.Cifras. En la zona de influencia hay 1.800 hectáreas. Javier Cantos indicó que debido a esa realidad, un 60 por ciento de los predios no es utilizado en verano.Los agricultores que sí siembran unas 720 hectáreas, en ocasiones tienen discusiones por el acaparamiento del líquido. Denunciaron que quienes están más cerca de El Cady  acopian más líquido y no dejan pasar agua a la zona más baja. Agregaron que los agricultores de El Limón y El Naranjo casi no reciben agua  y en ocasiones generan reclamos verbales. En estos días el canal ha tenido agua (un metro de profundidad), pero fue gracias a una inesperada lluvia que se presentó el domingo, dijo Cantos.Solución. Francisco Pico, analista de Operación y Mantenimiento de la Empresa Pública del Agua, EPA, mencionó que, efectivamente, el problema se generó con el daño del sifón, pero informó que ya está listo un estudio para la reconstrucción del sistema que cuesta 680.000 dólares. Agregó que la próxima semana estará subido en el portal de Compras Públicas listo para que los oferentes presenten sus propuestas de construcción.Indicó que el martes se reunió con el gobernador de Manabí, Xavier Santos, para agilizar este y otros procesos en beneficio de los agricultores.Explicó que mientras se da esa solución definitiva, realizan medidas de mitigación como la instalación de dos bombas de impulsión de 20 pulgadas, las cuales pasan agua hasta los canales. Mencionó que con este sistema trasvasan 42.000 litros (42 metros cúbicos) por minuto.El técnico reconoció que esa no es la cantidad suficiente para atender a toda la zona, pero dijo que debe existir una buena distribución para que todos cosechen; aseguró que junto a técnicos realizan monitoreo para evitar acaparamiento de agua.Los agricultores señalaron que la cantidad de agua que se entrega con las bombas “no es ni la cuarta parte de lo que tenían antes”, por eso pidieron que las dos bombas funcionen a la vez; sin embargo, en EPA se indicó que su funcionamiento se alterna para que no se destruyan.

EL DIARIO