El fútbol se abre a las mujeres en el Vaticano
Camiseta y calcetines amarillos y pantalón corto blanco, ¿cuál es el misterioso equipo femenino que intenta mal que bien resistir a las jóvenes campeonas de la AS Roma?
La pista está en el escudo: llaves de San Pedro y tiara pontificia, se trata de la selección femenina del Vaticano.
El Vaticano tiene también su propio campeonato masculino que, desde hace 48 años, enfrenta a ocho equipos, entre los que figuran el de los Guardias Suizos, el de los Museos o el de los servicios económicos.
“Por eso pensamos que había llegado el momento de organizar algo, entrenamientos y partidos, también para las mujeres”, explicó Danilo Zennaro, responsable de las selecciones en la asociación deportiva del Vaticano.
Desde hace unos meses, una veintena de mujeres, empleadas del Vaticano, esposas de empleados o trabajadoras del hospital pediátrico Bambino Gesù, dependiente de la Santa Sede, se juntan una o dos veces por semana en los campos del centro deportivo Pío XI.
Los muros del Estado pontificio están justo debajo y desde el campo se puede ver la cúpula de San Pedro, una de las vistas más espectaculares de Roma.
“Somos un grupo bastante heterogéneo. Hay jóvenes de 25 y 26 años, madres de familia de 50… Es bonito encontrarse en el campo y ver a los esposos y los niños que nos esperan y apoyan al otro lado de la alambrada”, cuenta Maura Turoli, empleada de 35 años en el Vaticano que no tiene experiencia en el fútbol y que ahora es defensa de su selección.
Aunque el papa Francisco habló hace poco del fútbol como “el más bello de los juegos”, la asociación de las palabras fútbol, mujeres y Vaticano no es evidente por sí misma. “¿No son compatibles? Vamos a intentar negar esta idea y mostrar que tenemos nuestro lugar en el campo”, asegura Turoli.
“Esto va más allá del deporte”, opina por su parte su compañera de equipo Floriana Di Iorio, quien ya formaba parte del equipo femenino del hospital Bambino Gesù y que quiere “mandar un mensaje de gran apertura”.
Un “espíritu de unión” es también lo que desea el entrenador de este equipo, Gianfranco Guadagnoli, empleado en el servicio postal del Vaticano y que entrena a su vez a la selección masculina.
“Acabamos de crear un grupo. En los primeros entrenamientos ha habido dolores, problemas… Pero ellas lo hacen mejor de lo esperado”, comparte Guadagnoli.
Liga para hombres
El equipo masculino del Estado más pequeño del planeta existe hace más de 35 años e incluso fue dirigido durante un partido en 2010 por el entrenador italiano Giovanni Trapattoni. El Vaticano tiene también su campeonato masculino que, desde hace 48 años, enfrenta a ocho equipos, entre los que figuran el de los Guardias Suizos, el de los Museos o el de los servicios económicos. (D)
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