Pilarcita se alista para sus 98 años
A Pilarcita Vélez casi nunca se le apaga la sonrisa. Su vida es dura, pero ahora tiene motivos para agradecer.
Tiene 97 años y su historia se dio a conocer en julio del año pasado, cuando El Diario reportó el trabajo que realiza Pilarcita, una tejedora del sector San José de Picoazá, entrando por Mejía.Ella se levanta a las 4 de la madrugada. Hace sus oficios y apenas amanece ya está tejiendo sombreros con una vitalidad que asombra. No usa lentes ni audífonos, ni siquiera zapatos, y es quien, con su ancestral labor, genera recursos económicos para su hogar, compuesto por cuatro personas, y le toca cuidar a su hija María Guillermina, y a sus nietos Yomaira e Ignacio Mero. Su esposo murió hace 32 años.No obstante, lo que recibía por su dedicada labor era poco. Los sombreros pequeños de mujer se los compraban en $1,50, mientras que los grandes, denominados “pava”, a $6,50.SOLIDARIOS. Sin embargo, luego de dar a conocer su caso, muchas cosas cambiaron, cuenta alegre.Para empezar, el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) le brindó asistencia y recibe el bono de $100 mensuales; además varias familias solidarias de Portoviejo y otros sectores le llevaron comida, ropa y algunos enseres.La venerable abuelita también cuenta muy contenta que le aparecieron compradores de los sombreros que ahora le cancelan su producto a mejor precio.Contó que la más reciente ayuda le llegó de unas personas que la fueron a buscar a su casa para conocer las necesidades que tiene. Estas personas, bajo la coordinación de Anita de Loor, pudieron notar que su vivienda de caña estaba en muy mal estado, por eso, dice, le cambiaron todas las tablas del piso, además del techo, que fue totalmente renovado.Ahora Pilarcita menciona que puede caminar feliz, sin problemas, y además el agua de la lluvia ya no ingresa por los huecos que tenía el techo. También le compraron todos los sombreros que tenía.CUMPLEAÑOS. Su familia ahora se alista para celebrar su cumpleaños número 98. Su nieto Ignacio dice que cada año comparten una torta para recordar la fecha; sin embargo, cree que ahora, con tantos amigos que ha hecho en este tiempo, llegarán muchas personas a acompañarla en su fecha. Ella se pone feliz solo de pensar en la cantidad de abrazos y felicitaciones que recibirá ese día.
EL DIARIO
